La confianza 

Navegan tus contornos como ilusiones de un holograma eterno e irrepetible, arrastran los restos de todo lo que te ha llenado, de lo que has vivido; sedimentos, los defectos más pesados.

Contigo mirar atrás y pagar la cuenta no importa, no pesa, compensa. Y sin querer me asomo al mundo de la superficie y descubro que somos bufones riendo del mal destino de un amigo, de cualquier tipo, sin filtros, pero a escondidas, no queremos que nos salpique la sangre de sus heridas.

Mientras otros se atragantan sin remedio, sintiendo un nudo ardiente entre el esófago y el corazón fulgurante en el pecho, pero que ha caído hasta el estómago. Se deshacen los lazos que hilo a hilo tejieron para atarlo todo, para juntar las piezas de un rompecabezas; pero tan sólo secuestraron la libertad del azar.

Que la confianza es un preciado regalo y un arma terrible. Me pregunto si de esto se aprende o, si los idiotas transparentes, están condenados al daño, al purgatorio del arrepentimiento. Quizá el secreto de la supervivencia del confiado pasa por gestionar las emociones, y así evitar ocupar rincones de remordimientos por dejarse llevar, por ser feliz confiando en los demás.

Anuncios

2 comentarios en “La confianza 

  1. Hermoso post sobre la confianza, me pregunto cuánta gente de nuestro entorno la merece realmente, sinceramente creo que es muy difícil volver a confiar en alguien que te ha fallado. Tu prosa es tan poética que resulta maravillosa. Saludos.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s