Historias alrededor de una hoguera (7)

Juan estaba contando una historia sobre el torreón que tenían al lado, que aún en ruinas, nunca fue conquistado y sus fantasmas moran en él guardándolo. Se acercaba la noche. Todos escuchaban al cuenta cuentos francés, inmersos en sus palabras. El viento traía gotas distraídas, de vez en cuando algún granizo, que rebotaba contra el ala del sombrero de Iván cual trampolín, y caía como una rana en el puchero. El mal tiempo hizo que levantaran el campamento y se acercaran a la torre, aunque con las caras torcidas después de la historia. 

-Ya es mala suerte que el único cobijo sea una torre maldita.- Refunfuñaba Zoe- No pienso entrar ahí, que quede claro, busquemos un saliente y quedémonos debajo. 

-Vayan dos monedas al bolsillo del que aguante una noche ahí.- Apostó Fran mientras miraba asombrado la torre, de cerca era aún más imponente. Aunque no lo decía en serio, hubo quien pensó que sí. 

-Acepto.- Dijo Juan.- Dos monedas de cada bolsillo por cada uno de los que se quede fuera.

-¡Pero si acabas de decir que hay fantasmas entre las ruinas!- Exclamó Iván. 

– Y por eso me daréis dos monedas cada uno.- Respondió Juan, con aire, hinchando el pecho.- Hasta mañana.

Con cierto pesar comenzó a subir la escalera de piedra, despacio, ante la atenta mirada de sus compañeros que cada vez se quedaban más atrás. Pronto los dejó de ver, cuando pasó el soportal giró bruscamente la esquina, se asomó para comprobar que ninguno lo seguía y  al ver que no venía nadie, se echó a reír. 

-Bueno, ahora buscaré un rinconcito seco y acogedor para pasar la noche mientras esos idiotas se mojan fuera.- Rápidamente juntó un montón de hojas secas bajo un techo medio caído, hizo un pequeño fuego y se acurrucó para dormir. 

– Por fin ganaré dinero contando un cuento.-Se reía y murmuraba entre sueños, acomodando bajo la cabeza el bulto con sus cosas a modo de almohada.

(Fotografía: Castillo de Zafra, Guadalajara) 

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2 comentarios en “Historias alrededor de una hoguera (7)

    1. La verdad es que sí, también podrían subir los demás a asustarlo y descubrir su engaño, también podemos darle al personaje esta pequeña victoria personal… Es genial que el receptor de una historia participe imaginando la opción que más afín le resulte. Muchas gracias Estrella! Un abrazo

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